lunes, 10 de septiembre de 2018

N O

Hoy no. O sea, hoy nada. Hoy triste. Tristeza. Es una tristeza como que anega, lentamente, sutilmente. Empapa los tejidos y las costuras que los unen. La mente se empeña en buscar una razón, todas valen pero ninguna es. Puede ser la preocupación por la salud, pero no es, porque no es grave. Puede ser miedo al abismo, pero hay suelo, y hay miedo, pero lo veo y lo toco con la mano. Puede no ser nada. Sueño, cansancio, tareas acumuladas, ganas de huir y no hacer nada o correr y hacerlo todo. O que se acerca el inverno, aunque me jurara un año de diez primaveras. Puede ser miedo al invierno, esté o no esté. Puede ser la luna nueva de ayer, que hoy sólo se ve una centésimo quincuagésima parte.

Pero sé cuatro cosas con seguridad: tengo sueño, quiero dormir, no quiero trabajar, me hago bicho bola.

Hoy no.

Mañana...

Ya veremos.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Es verdad que a veces no hay títulos

Continuamos sin incidencias, saliendo del pequeño bache de salud de la semana. Menos estrés, las clases casi preparadas (como a un 50%), los detalles de la boda más avanzados, y el resto.... pues todo llegará, ¿no?

Nos vamos a Castellón el fin de semana. Me toca dar una clase, y de paso vemos a la familia interracial interR y a su pequeñuelo. Quiero parar por el camino para comprarle un juguete. Me temo que no habrá playa porque los augurios meteorológicos no son buenos, pero habrá paella, vino y buena compañía. Lo que más pereza me da es el viaje en coche, conduciendo yo sólo las más de 4 horas. Creo que le pasaré el testigo a A. un ratito, a ver si el hombro le deja ya manejar el volante sin dolor. Por probar...

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Amanece de noche

Se va notando que pasa el tiempo, y aunque apenas estamos entrando en Septiembre, ya salgo de casa de noche. A lo mejor son las últimas veces que vivimos esta situación. Están amenazando las Uniones Europeas y Gobiernos varios con finiquitar el cambio de hora. Incluso con cambiar a España al huso horario "que le corresponde". Como hagan eso me matan. Estilo inglés, amanece a las 5 (súper útil (es ironía)) y de noche a las 4 de la tarde. Cuando estuve visitando a mi coR en Cambridge en noviembre llegué a la conclusión de que si todos los británicos se suicidaran en masa, sería totalmente comprensible.

Me duele la pierna. Se supone que es este par de zapatos. Bueno, el único que tengo, no soy de cambiar cada día de zapatos yo. Supongo que también influyen la edad y el peso. Que se yo.

A ver si el día me cunde, porque quedan 10 días para la boda y está la mitad sin hacer, una semana para que empiece el curso en la Facultad y la mitad de las clases sin hacer, y ya llega el otoño y tengo medio cerebro sin hacer. Y a ver si escribo de noche, carajo, que por la mañana pronto no tendré tiempo.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Otra semana se va

As usual, soy un jodido desastre. Aquí estoy acabando una guardia de sábado, con mood total de domingo, pensando en que no he actualizado desde hace... bueno, desde hace demasiado seguro.

La semana empezó con guardia, siguió con martes de terapia, hasta ahí había poco que contar (aunque siempre se puede contar algo). El miércoles tuvimos la inauguración de piso del futu- digo de la nueva incorporación del grupo. Así que allí nos montó un cóctel, porque tiene pocas sillas, y allí nos juntamos tres parejitas. Nos nombraron los Pepa-y-Avelino, porque somos la que más llevamos. Evidentemente, yo soy Pepa. Y no les pegué por la cerveza. Y las dos botellas de Rioja. Y el cava francés viajero.

Todo ello derivó en un jueves que no podría haber sido más cagado. Probablemente podía, pero yo con quería descubrirlo. Me levanto con resaca, con cinco horas raspadas de sueño, y me encuentro con que el depósito de gasolina del coche hoy piensa que tiene la mitad que ayer. Vale que ya estaba en reserva, pero el miércoles me regalaba 100 Km de autonomía, y el jueves... ¡¡¡DEPÓSITO PELIGROSAMENTE VACÍO!!! o algo igual de acojonante. Ale, a desviarse del camino a una gasolinera para no arriesgarme a no llegar a la que hay junto al curro... Y menos mal: cuando salgo de la autovía (tarde), me avisan de que voy con la rueda "un poco baja". Creo que le quedaba 1 mm de altura o así. Aparca, haspinchado, taxialtrabajo, grúa, llegaalgaraje, paramañanaestá, porfaporfaporfa, buenovengahoy... Es como la cuarta o quinta vez que cambio  esas ruedas del coche, así que me he propuesto encontrar sí o sí porque les pasa esto. Pero ya la semana que viene.

Ayer, aparte de hacer nada media tarde, fuimos a ver "Dos más dos" al Teatro La Latina. Tengo que decir que me encantó, me reí con lo cómico y me sobrecogí con lo trágico mientras el resto del respetable seguía riéndose. Too much empathy. Daniel Guzmán estuvo soberbio, increíble como actor; Miren Ibarguren no defraudó; Álex Barahona se quitó la camisa (ya, ya, recurso fácil), Kira Miró también estaba por el escenario, creo... Luego cena en "Los huevos de Lucio", que está bien pero no tanto como para convertirse en restaurante de cabecera.

Y hoy... hoy... Mejor mañana, a ver si yo no tengo contractura dorsal, y A. no tiene nada de lo que quejarse y qué sé yo. Estamos. O algo.