Hoy estoy emocionalmente absurdo. Durante un rato estoy animado y constructivo, al poco pasota y aburrido, luego tristecillo... Bien pensado, llevo unos días emocionalmente absurdo. Lo sé porque tengo la lágrima más mucho más muchísimo más fácil de lo habitual. Ya sólo me falta saber el por qué. O no, quién sabe...
Se supone que estoy en fase de "paladear" mi trabajo, trabajar como si empezara de nuevo para saber si realmente me gusta, o qué partes de él me gustan y cuáles no. Así podría decidir si hago las cosas porque quiero o porque creo (creía) que debo. Por ejemplo, hoy no me ha salido de mis partes nobles acabar un artículo que tengo pendiente, así que no lo he acabado. De momento, me aburro un tantito asín, pero tengo menos sensación de frustración que hace unas semanas. No sé si considerarlo un avance...
Hoy me toca guardia, y pasado mañana también y encima es festivo. No tiene sentido que las guardias en fiesta me pesen más, porque es el mismo número de horas, pero de algún modo es así. Así que mañana es un día peligroso, porque es sabomingo. Los sabomingos son peligrosos porque si se mezcla lo que mola un sábado con lo petardo que me vuelven los domingos, el resultado de la combinación es totalmente imprevisible. Lo mismo te sale un gyn tonic con sus botánicos que un kalimotxo warripeich, que un chupito de lejía Conejo.
Yo había propuesto ir a la Verbena de la Paloma, que a mí el punto castizo me mola. Estuvimos el domingo con el doctor corazón (momento exaltación de la amistad incluido) y su futuro marido. Como el Dr. Heart está de vacaciones, me ofrecí a ciceronear / entretener a su futuro marido, que parece majo. Pero no sé si me apetece ese plan, otro distinto o nada. Intento rascar con las herramientas de Edu. Edu es mi terapeuta (el último, el que te amputa la pierna para no poner tiritas). Rascando, veo que esa paja mental es de los -mingos que intentan que mañana el sabomingo sea menos sabo-. Voy a optar por amputar el problema: haré lo que sea sin pensar, pero no me quedaré en casa pensando, salvo que quedarme en casa fuera lo que haga sin pensar. Dicho de otro modo, mañana a la puta calle de cabeza.
O ese es el plan...
No hay comentarios:
Publicar un comentario