Pues sí, si que hace mucho calor. Es entrar en el coche a la salida del hospital y el aire de dentro te abofetea sin piedad a sus 46 (cuarenta-y-seis) grados centígrados. Ventanas bajadas, aire a tope y respirar poquito para no quemarse los bronquios hasta que se enfríe un poco el cubículo. Yo creo que estoy gastando el doble de gasolina de poner el aire a tope. Ayer ni siquiera pude poner el teléfono con el navegador, la última vez que lo intenté me comunicó que "ha alcanzado una temperatura con la que pueden aparecer errores de funcionamiento". ¡Anda, como yo! Si es que no hay quien funcione así... salvo Ahmed y los otros beduínos del Wadi Rum jordano. Total, que ni escondiendo el móvil bajo unos folios alcanzó una "temperatura de funcionamiento", por lo que procedí a meterlo un poco en la nevera, aversi.
No quería echar siesta, pero la siesta me dijo que donde iba con este calor, alma de cántaro. Al menos me arrastré a la piscina un rato, que ya está bien el primer día después de estar apuntado Y pagando desde hace 8 meses. Bueno, la piscina exterior en realidad abre en mayo... Allí descubrí varias cosas:
- Que la piscina es pequeña pero tiene vista directa del Pirulí. Me encanta que el Pirulí me recuerde que estoy donde quiero estar, en Madrid ::mode happy on :: ☺
- Que si meto mucha mucha tripa sigo desentonando igual entre los cuerpos esculturales de alto standing que salpican las tumbonas.
- Que si un chico sonríe constantemente, o sea, SIN PARAR ni un segundo pero ni bajo el agua, te entran dudas de si es un rictus o un
rictus a secas. Yo por si acaso me fui alejando poco a poco sin darme la vuelta. Poco a poco. Silently. Samurai nipón total. - Que sigo siendo poco sociable. Si un desconocido se gira en la piscina y me dice "qué calor, menos mal que aquí se está mejor", también sonrío y también me alejo.
Hoy hace calor hasta en el hospital. Vaya ascos. Voy a adelantar ciencio-mierdas las horas que faltan, y salimos pitandillo para Santander, donde hay menos calor y más humedad para sufrir lo mismo, pero al menos en familia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario